Caminando por la cumbres de la región asturiana de Oscos-Eo encontramos multitud de rutas de diversa longitud y dificultad. Hoy queremos que hagáis con nosotros un recorrido sencillo, que nos llevará unas 3 horas, y apto para todas las edades y condiciones físicas. Llegaremos hasta una bella caída de agua, una seimeira, que es como llaman en la comarca de Oscos-Eo a las cascadas.
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Caminando por la cumbres de la región asturiana de Oscos-Eo encontramos multitud de rutas de diversa longitud y dificultad. Hoy queremos que hagáis con nosotros un recorrido sencillo, que nos llevará unas 3 horas, y apto para todas las edades y condiciones físicas. Llegaremos hasta una bella caída de agua, una seimeira, que es como llaman en la comarca de Oscos-Eo a las cascadas.
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Cuentan los ancianos pobladores del asturiano Valle de Oscos, que hace mucho años habitaba en la localidad Santa Eulalia de Oscos un Señor para el que trabajaba un obediente criado. Una tarde que volvían de cazar, se encaminaban hacia la iglesia pero se les hizo tarde, y el Señor, devoto religioso él, que no quería quedarse sin escuchar la misa, ordenó a su criado que se adelantara a galope y diera orden al párroco de retrasar la misa para que el Señor pudiera llegar a la ceremonia.
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Cigüeñas, avutardas y ansares comunes, que eligen estas lagunas para residir en el frío invierno. En Tierra de Campos, al noroeste de la provincia de Zamora, casi llegando al borde de la meseta, se encuentra uno de los más importantes humedales del norte de España, y un lugar único para la fauna avícola de la península: las Lagunas de Villafáfila.
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La Diputación de A Coruña ha creado recientemente la marca “Refuxios do Mandeo”, a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), para potenciar y promocionar la hostelería de calidad en los diez concellos coruñeses por los que discurre la senda del río Mandeo. Estos concellos son: Aranga, Bergondo, Betanzos, Cesuras, Coirós, Curtis, Irixoa, Oza dos Ríos, Paderne y Sobrado.
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Llegando al interior de Pontevedra, descubrimos algunos de los parajes más bellos de la orografía gallega. Valles, riscos y montes nos delimitan zonas en las que el agua nos guía por senderos en los que el alma respira naturaleza y añejas construcciones son testigos de nuestro caminar. Hoy caminamos por la ruta del Deza.
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